Todos conocen esa sensación de tener el estómago demasiado lleno. La sensación de plenitud generalmente describe la sensación en el estómago cuando se ha comido demasiado y demasiado rápido. El estómago, en este sentido, no puede seguir el ritmo de la digestión de la comida ingerida. También puede deberse a que se traga demasiado aire al comer, lo que provoca que el estómago se expanda y cause una sensación de tensión. Muchos alimentos que son muy ricos en carbohidratos o grasas provocan esta sensación con mayor frecuencia, ya que durante el proceso de digestión se generan gases que llenan aún más el estómago. Un abdomen distendido también puede llevar a síntomas como flatulencias o eructos, ya que el cuerpo intenta deshacerse de los gases en exceso.
Sin embargo, si esta sensación ocurre regularmente y también con porciones pequeñas, puede deberse a enfermedades o intolerancias alimentarias, por lo que tu abdomen se siente constantemente hinchado y lleno. Aquí encontrarás una lista de intolerancias o enfermedades que pueden provocar la sensación de plenitud o el abdomen distendido:
- Intolerancia al histamina
- Intolerancia a la fructosa
- Intolerancia al gluten
- Intolerancia a la lactosa
- Síndrome del intestino irritable
- Hígado graso
- Infección gastrointestinal
- Fluctuaciones hormonales
- Reflujo
- Movimiento intestinal lento
Para evitar o aliviar la sensación de plenitud, aquí tienes algunos consejos:
- Evita alimentos que produzcan gases: Por ejemplo, los frijoles, las lentejas, el repollo y las cebollas provocan más flatulencias.
- Lleva un diario de alimentación: Anota lo que comes y cuándo, para descubrir qué alimentos provocan en ti una sensación de plenitud especialmente fuerte.
- Hazte un chequeo médico: Para asegurarte de que no haya una enfermedad o intolerancia grave, consulta a tu médico. Tu diario de alimentación puede ser útil y servir de apoyo para el médico.
- Come despacio: Tómate tu tiempo y come lentamente, para que tu estómago tenga suficiente tiempo para digerir pequeñas cantidades.
- Mejor porciones pequeñas: Distribuye varias comidas pequeñas a lo largo del día para aliviar tu estómago.
- Reduce los alimentos grasos: Los alimentos grasos son difíciles de digerir para el estómago y los intestinos, por lo que deberías evitarlos o al menos reducir su consumo.
- Sin alcohol durante y después de las comidas: El alcohol ralentiza la digestión, por lo que las personas propensas a la sensación de plenitud deberían evitarlo durante y justo después de comer.
- Bebe té regularmente: Algunas variedades de té, como el té de jengibre, el té de hinojo o el té de anís, pueden estimular la digestión y así reducir la sensación de plenitud.
- Agua sin gas durante las comidas: Evita las bebidas carbonatadas durante y después de las comidas, para no llenar tu estómago con aún más gases.
- Pasea después de comer: El movimiento después de las comidas estimula la digestión. Un pequeño paseo de 10 minutos es suficiente.
Compartir